Mientras el gobierno federal impulsa la autosuficiencia energética, enero fue el mayor mes de compras en el exterior de este combustible básico en el uso doméstico

El gobierno federal tiene entre ceja y ceja lograr la llamada autosuficiencia en materia de combustibles, es decir, que Pemex produzca todas las gasolinas que se consumen en el país, con el fin de no depender de las importaciones de Magna y Premium que ahora abastecen a cerca del 70% del mercado.

Pero poco o nada se ha dicho de las compras de gas LP, que durante el primer mes de este año tocaron un récord histórico con 620,000 toneladas métricas adquiridas en su gran mayoría a Estados Unidos, y otro tramo incluso desde Canadá. La cifra se disparó respecto a los poco más de 500,000 toneladas importadas en diciembre de 2018, y el récord previo de 572,000 toneladas, en diciembre de 2017.

“Existe poco debate de que el mayor culpable detrás de este récord al alza es la caída en la producción local, que en enero bajó casi 70,000 toneladas métricas (cerca 20%) respecto al mismo mes del año pasado”, explica la consultora del sector energético IHS-Markit, en una nota a suscriptores publicada el viernes pasado.

La administración de Andrés Manuel López Obrador ha fijado en su plan por llegar a la autosuficiencia energética la meta de incrementar la producción de petróleo crudo, así como la refinación de gasolinas automotrices, sin referirse de manera específica al gas LP.

Pemex tiene menor preponderancia en el mercado de gas LP, que usan cerca del 80% de los hogares en México. Tras la apertura del mercado desde 2015, perdió la mayor parte del mercado de importaciones frente a los grupos privados que distribuyen el combustible casero. En este breve lapso de tiempo, este grupo de compañías ha logrado suplir casi todas las compras al exterior de gas LP de Pemex, que ha quedado relegado a importar entre el 10% y 30% de las necesidades del mercado interno.

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) tiene en marcha al menos una investigación relacionada con este mercado , donde entre seis y siete firmas concentran el 60% del mercado de la distribución.

La consultora considera además que las adquisiciones de este combustible continuarán al alza y pronto se podría romper este récord, ya que la producción sigue cayendo y debido a las necesidades de la demanda del mercado más grande de gas LP en América Latina, dice el reporte.

Las empresas aprovechan para traer el gas, sobre todo, de Mont Belvieu, Texas, donde existen precios muy atractivos debido a la alta producción que se da en esta zona de Estados Unidos; mientras que el suministro por parte de Pemex ha ido en picada en los últimos años.

Los precios del gas LP en el país registraron apenas un alza del 1% en enero de 2019, respecto al mismo mes del año anterior, según datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

¿Y el ‘huachicol’ de gas LP?

La Gobierno actual se ha lanzado en contra del robo de combustibles desde el inicio de su sexenio, pero el gremio del gas LP ha intentado poner en la agenda su preocupación por el aumento de este ilícito también en este mercado a través de tomas clandestinas.

“Este fenómeno se percibe en todo el país resaltando la región del Triángulo Rojo, conformado por los estados de Puebla, Tlaxcala y Veracruz, zona en la que se acentúa la problemática del robo de gas LP y en donde se ha registrado, en el último año, un incremento del 50% en el robo a vehículos de la industria para su transporte”, señaló la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas), en un comunicado en conjunto con otras asociaciones del sector publicado este domingo.

Las empresas del sector buscan que haya un mayor combate tanto a la venta de gas LP en el mercado negro como en el robo de este combustible , debido a que al mes pierden 1,100 millones de pesos, según datos ofrecidos en septiembre pasado.

Esta nota originalmente se publicó en Expansión